no me mires a los ojos
si no puedes volar
en las islas ocultas
de mi alma en agonía,
para que te acuestes a mi lado.
no me murmures amor mío
si no puedes escuchar
las arenas movedizas
que se tragan mis cinerosas palabras,
para saciar mi sed
con tus consolaciones.
no me abraces para acariciarme
si no puedes sentir la fuerza temblar
de mi alma huyendo del delirio,
para hacerme sentir
que me perteneces.
no digas que me amas
si no puedes hacerme
florecer en tu corazón
temeroso y sin antorcha de emoción,
para hacerte volar
en los cielos de la lujuria.
adagio es el momento
de mi despedida.
laura Lapietra ©